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My Daily Nightmare

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By Naosem

CAPÍTULO 6

― Gracias por quedarte a ayudarme, Yong Sang – Ella suspiró levemente, mientras dejaba el último grupo de panfletos sobre el escritorio – No sé qué hubiera hecho sin ti.
― Oh, no fue nada, Rae Gun. – Sonreí levemente, pero esa sonrisa se desvaneció al ver la hora. Me van a asesinar. Literal, si camino sola por las calles a esta hora.
― Te llevaré a casa, si lo deseas. También puedo explicarles a tus padres. – Rae Gun me sonrió y se levantó de su asiento, dejándome sola para ir a recoger su cosas. Me parecía buena la idea, hasta que recordé que Zitao vive al lado…
― Ah, Rae Gun. No es necesario que me lleves a casa, puedo ir sola. Además, vivo… 
― Nada de eso, mira la hora. No puedo permitir que una menor de edad ande sola por ahí. – Ella tomó mi mochila y empezó a caminar a la salida. Iba a expresar mi inconformidad de nuevo, pero Rae Gun me calló de una manera extraordinaria – Y deja de llamarme Rae Gun. Ha pasado un mes y somos cercanas, llámame unnie.
Me quedé helada, probablemente con la boca abierta, pero igual seguí a Rae Gun hasta el estacionamiento y entré a su auto… ¿Cercanas? ¿Cuándo pasó eso?
POV. Luhan
Era la una con treinta de la mañana, y Yong Sang todavía no aparecía. La señora Shin no se había apartado de la ventana ni un segundo, con preocupación marcada en sus rasgos. 
Ahora que lo pienso, Yong Sang ha estado muy rara este último mes. Siempre que el grupo de teatro mandaba algún mensaje, ella era quien los traía y no me permitía ir a la sala de ensayos. Ese tema me tenía algo alterado… y luego, aquel día, salió del auditorio con un chico, riéndose y tomándolo del brazo. Obviamente, lo había investigado. Park Chanyeol estaba en el taller de artes desde que entró al instituto, además es un año mayor que mi prometida.
Sinceramente, ¿cuántos chicos pueden llegar a pretenderla? Tal vez ella no se dé cuenta, pues para el único que tiene ojos es Zitao, pero cuando está en la hora de deportes, los chicos la miran. Mucho. Yo diría que demasiado. 
Escuchamos un ruido de llantas en la entrada y rápidamente la madre de Yong Sang se puso de pie para abrir la puerta.
― ¡Shin Yong Sang! ¿Son estás horas para llegar? – Escuché como Yong Sang se quejaba, debido al fuerte abrazo que le dio su madre. – ¡Me tenías tan preocupada! ¿Dónde estabas? 
― Disculpe, señora. – Me están jodiendo. – Es mi culpa, ella se quedó ayudándome hasta tarde en el teatro. 
Inmediatamente me levanté de mi asiento y corrí a la puerta de entrada, encontrándome cara a cara con esos ojos grises… sintiendo como mi corazón dejaba de latir.
― Kim Rae Gun. 
Ella levantó su suave mirada hacía mí y sus ojos se abrieron con sorpresa.
― Hannie… 
POV. Yong Sang.
Cuando dije que chocaron corazones, no me refería solo a ellos dos. Por extraño que parezca, mi corazón también dio un vuelco. Resoplé, enojada. ¿Hannie? Puaj. Toda esa noche estuve pensando en Winnie The Pooh con un tarro de miel por ese estúpido apodo.
Sentí risas de nuevo en la sala y me cubrí más con las sábanas. Era sábado en la mañana y mis padres habían tenido la hermosa idea de invitar la noche anterior a la familia Xiao. Además, mi madre tuvo la consideración de invitar a Rae Gun también, pues se habían hecho muy buenas amigas desde que la conoció aquel día.
El ruido no se detuvo, así que me levanté y tomé una breve ducha. Estaba terminando los deberes de aritmética, cuando escuché a mi madre gritarme desde las escaleras.
― ¡Yong Sang! Un chico ha venido a verte. Baja ahora.
Confundida, salí de mi habitación y bajé las escaleras, para ver a un casual Chanyeol apoyado en el umbral de la puerta principal, con un par de libros en su mano. Sin uniforme se veía muchísimo más alto… su cabello rojizo y despeinado, combinado con su cara de niño, lo hacía lucir tan extremadamente guapo…
― Chanyeol… – sonreí. Santos bebés y la madre que los trajo al mundo… no sonrías tú también. – ¿Pasa…algo?
― Dejaste estos libros en mi mochila ayer, supongo. – Sonrió de nuevo y me los entrego. Yo hice una pequeña reverencia y me ruboricé. Ugh, eso me ha pasado muy seguido desde que conocí a Luhan. 
― Gracias, pero no era necesario que vinieras hasta mi casa.
― Pensé que los querrías para estudiar – Puso su mano sobre mi cabeza y me despeinó un poco. – Ahora me voy, espero no haber sido una molestia.
― Para nada. – Sonreí otra vez y Chanyeol avanzó hacía mí, dándome un abrazo y un pequeño beso en la mejilla. Luego de esto, cerró la puerta y escuché sus pasos alejándose. Me quedé ahí, embobada, sin darme cuenta que todos los adultos me miraban. 
― Yong Sang… – Dice mi padre – ¿Quién es tu amigo?
― Él, es tan lindo… yo… joder. – Me ruboricé de nuevo y aparté la vista. Ahora estoy balbuceando en japonés, ¿qué me pasa? Entré en razón de nuevo y me dirigí hacia ellos. – Es un amigo del taller de artes, se llama Park Chanyeol.
― Ustedes dos parecen… cercanos. – Luhan me observa detenidamente mientras pronuncia estas palabras.
― Bueno, Yong Sang empezó a ser muy popular en el instituto cuando supieron que iba a casarse contigo – Explica Rae Gun, sonriendo. – Muchos chicos le han pedido su número, pero al único a quien se lo ha dado es a Chanyeol y eso que él ni se lo pidió. 
Me sonrojé de nuevo, ¿por qué tenía que contar las cosas de esa manera?
― Unnie, Chanyeol y yo hablamos mucho primero. No le di mi número así como así. Simplemente, me parece alguien agradable. 
― Siempre estás de buen humor cuando pasas tiempo con él. Es verdad, Park Chanyeol es muy agradable.
Luhan se puso de pie rápidamente y se dirigió hacia mí, en su rostro una expresión de enojo. Pero no me movió, solamente pasó por mi lado, hacia el jardín. Instintivamente, le seguí. El jardín de mi casa siempre me pareció un mini bosque, pues tenía bancos, árboles y hasta un estanque con peces. Es lo único que extrañaría si no tuviera una vida tan ostentosa.
― Hey, Luhan. –Me ignoró por completo y siguió caminando. – ¡Hannie! Te estoy hablando a ti, idiota. Detente. – Me obedeció al escuchar el tono de burla en su tan preciado apodo y me miró. – ¿Por qué te pones así? Sólo estábamos hablando.
― Oh, lo siento mucho. Es que no me gusta que mi prometida me restriegue en la cara los chicos que le gustan. 
― Ese fue el comentario más irónico que escuché en toda mi vida – Le dije, enojada. – ¿Qué acaso tú no estás restregándome a Rae Gun en mi propia casa? Te ríes con ella, la abrazas, ¿y yo te he reclamado algo? ¡No te entiendo!
― ¡Es que yo tampoco te entiendo, Yong Sang! – Lo observé tratando de mantener mi rostro en calma – ¿Qué esperas de mí? Si cada vez que te creo cerca, haces una burbuja a tu alrededor, enviándome diez pasos hacia atrás. No sé nada de ti, nada de tu historia ni que te gusta. Me rechazas sin haberte hecho algo malo, y sinceramente me estoy cansando de aguantarte. 
No hablé. Lo miré unos segundos y luego me senté en uno de los bancos del jardín, indicándole con una seña que se sentara a mi lado. Bien, si él que quería que hablara de mi pasado, eso haría. Después de todo, nadie puede hacerme más daño con ello. 
― Hace siete años, vivíamos con mi hermano. –Miré fijamente las piedras incrustadas en la tierra, contándolas lentamente. – Ji Yong y yo éramos muy unidos, a pesar de nuestra gran diferencia de edad, pues él tenía veinte cuando yo apenas diez. Él, al igual que yo, nunca quiso la empresa de mi padre, por eso fue que decidieron tener más hijos, de manera que pudieran asegurar un futuro – Me incliné un poco, tomando una piedra y lanzándola al estanque, provocando que varios peces se arremolinaran y perdieran su calma. 
» Para su desgracia, tuvieron una niña y luego su médico le dijo a mi madre que no podía tener más bebés, así que debieron conformarse conmigo. A pesar de que yo no tengo rasgos coreanos, los amigos de mi padre se empeñaban en llamarnos “Los Gemelos Dragón*” porque nuestra actitud es muy parecida. Eso empezó a alarmar a mi padre, no quería que yo tampoco aceptara su empresa, entonces envío a Ji Yong al extranjero. – Luhan tragó saliva pesadamente, y se reacomodó en el asiento. 
― Me sentí impotente al ver como alejaban a mi preciado hermano de mi lado, así que comencé a hacerle todo un poco más difícil a mi padre. Hubo un tiempo en que incluso dejé de comer y asistir a la escuela, hasta que recibí una carta de Ji Yong, falsa por cierto, diciendo que debía obedecer a mi padre en todo. 
[ESTA HISTORIA CONTINUARÁ… NO SE PIERDAN EL CAPÍTULO NÚMERO SIETE PARA SABER QUE PASA CON EL HERMANO DE YONG SANG]

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*Los Gemelos Dragón: Yong en coreano significa dragón, y la actitud de un dragón en la mayoría de los relatos es fría y tranquila, hasta que se meten con él y lo hacen enfurecer.
El personaje de Ji Yong está basado en G-DRAGON, líder de BIGBANG, cuyo nombre real es ese.
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|Capítulo número siete: Lunes 16 de Marzo|

Naosem.


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