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El robador de besos

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CAPITULO 23:

- Esta equivocada, no puedo estar expulsada, usted no lo puede hacer, no e violado ninguna regla de la escuela, es mas soy de las mejores estudiantes de primer año, simplemente no me puede expulsar, mis padres demandarían a esta institución por falta de cumplimiento en el reglamento.
- Permítame informarle, que no creo que eso suceda ya que la persona que esta solicitando su baja tiene la capacidad suficiente para apelar y ganar.
- Suponía que era él, pero no me lo esperaba de usted directora, cuanto dinero le dio, o va a donar acaso computadoras nuevas, no vale seguirle la corriente a un hombre que no hará más que acabar con la reputación de su escuela, no crea que esto se quedara así.
- Tiene hasta hoy para retirarte de esta institución, se te darán tus papeles y el pago por la inscripción hasta el final de las clases, te puedes retirar.-sentía ganas de agarrar su escritorio y tirar todo, de salir corriendo y gritar a los 4 vientos, pero, sabia que eso solo empeoraría las cosas, así que asentí lentamente y me fui de la oficina. 

Me fui a una de las bancas de la escuela, y tome mi celular siempre oculto entre mi falda y mi camisa, busque el número de teléfono de 
Ana y le escribí un mensaje:

“Malas noticias, te cuento ha la salida, ¿podrías cuidar mis cosas y avisarle a Jae Hyung que no estaré el día de hoy, por favor, te veo al final de las clases, tengo un asunto que arreglar”

Seguí caminando rumbo a la barda mas pequeña de la escuela, era consciente de que tal vez un profesor o varios alumnos me verían a esta hora, pero ahora que rayos me importaba, salí de la escuela, y revise cuanto dinero tenia, por fortuna mi cartera que también servía como funda de mi celular estaba llena de dinero, lo que me sobro de la ida a Busan todavía lo traía conmigo, tome un taxi y me dirigí a la zona residencial, desde hace casi 3 meses que no iba a visitar a mi madre, supongo que esta era una buena excusa para ir de nuevo.

El taxista se me quedo viendo de mala gana.

- Olvide algo en mi casa y me dieron permiso de regresar, no se preocupe.- él asintió y siguió conduciendo.

Iba a la mitad del camino perdida en mis pensamientos y preguntándome una y otra vez que le diría a mi madre, cuando sentí que mi celular sonaba.

“supongo, que seria mucho pedirte que me explicaras que pasa, pero esta bien yo te cubro, no puedo creer que estés haciendo una maldad por primera vez en tu vida, Emoticono grin, me impresionas y estoy orgullosa :,), suerte Mi Kyung, (aunque repito, no se lo que vas a hacer). ¡FIGTHING!

A veces Ana me daba risa con sus extraños toques cómicos en sus mensajes y llamadas, pero esta vez solo me saco una mueca, lo cual fue muy deprimente.

“Gracias por los ánimos, te veo al rato”

Pasaron otros minutos mientras llegaba a la casa, en cuanto la percibí, pedí la parada y me baje del taxi, le pague al taxista y me dirigí hacia la puerta tocando el interpone, una voz medio adormilada me respondió.

- ¿Diga?
- Hola madre, soy yo Mi Kyung.
- Hola mi kyung ¿Qué pasa? ¿esta todo bien?
- Si, solo le tengo que hacer una pregunta.
- Adelante pasa.
La puerta se abrió con un extraño zumbido y yo entre, cerré la puerta y me dirigí a la casa lo más rápido que pude, no tenia mucho tiempo que perder.

Entre rápido, dejando mis zapatos de lado, y poniéndome las pantuflas, mi madre estaba sentada en la sala, así que me dirigí hacia ella.

- Madre, no tengo mucho tiempo que perder, solo te quiero decir que necesito la dirección o el lugar donde trabaja el padre de Jae Hyung.
- ¿Qué hizo esta vez?
- Solo, deme la dirección madre, luego le explicare con calma.
- No hagas nada sin pensarlo ¿prométemelo?
- Lo prometo madre.
- Esta bien confiare en ti, espérame un momento.

Mi madre salió, y se fue del lugar, vi por un momento las fotos que estaban en las repisas de los libros, Jae Hyung y su madre en todas las fotos, siempre me había entrañado que no hubiera ninguna de su padre o algún otro familiar en el área de fotografías.

Mi madre volvió y me encontró viendo las fotos.

- Son de las mejores épocas que hemos pasado juntos-exclamo viendo las fotografías.
- Lamento que no hallan durado mucho.
- No te preocupes es lógico.
- Siempre he querido preguntarle madre ¿Jae Hyung no tiene mas familiares?
- No, nuestros padres del padre de Jae hyung y el mio, nos dejaron hace mucho, y ambos fuimos hijos únicos, son una de las cosas que nos unieron en la preparatoria, al final nos dimos cuenta, que estar juntos no era exactamente lo que esperábamos de una familia.
- Perdón por preguntar.
- No te preocupes, es bueno que lo hagas, por mucho que no me guste aceptarlo me doy cuenta que el padre de Jae Hyung es de las pocas personas cercanas que le quedan, seria muy malo de mi parte separarlo de uno de los pocos integrantes que le quedan.
- Si creo que si, bueno gracias madre,-me extendió una dirección y salí despidiéndome de un abrazo de ella tome otro taxi y me dirigí hacia el centro de Seúl, el padre de Jae Hyung trabajaba en una firma de abogados con su apellido, era el dueño de esa firma. Solo tenia que buscar un aparatoso edificio con un apellido grabado en el. “Hyung”

En cuanto llegue al centro de Seúl, busque el edificio por todos lados, muchas personas apenas estaban empezando a trabajar y a abrir las oficinas, pero sabia por cosas que me había contado Jae, que la firma de abogados de su padre era tan famosa, que él trabajaba desde las 6 hasta muy entrada la noche.

Cuando estuve frente a ese gran edificio sentí como mi corazón estaba dando y dando reparos dentro de mí, me dolía y al mismo tiempo estaba ansiosa por hacerlo, avance decidida hacia el gran edificio y entre con la frente en alto, llegue hasta la recepción donde había una chica de unos 28 años que me miro con ternura.

- Hola nena ¿buscas a tu papá? O ¿quieres usar el baño?
- Vengo a buscar a alguien en especial, es el señor Kim Hyung, necesito verlo por favor.
- No creo que el presidente te pueda atender en estos momentos.
- Dígale que Mi Kyung ha venido a hablar con él.-la chica se me quedo viendo de manera extraña, y al mismo tiempo como si se tratara de un juego.
- Escucha niña, no creo que.
- Solo hágalo, él es mi padre entendió.
- ¿Tu padre? Que yo sepa el presidente tiene un hijo no una hija.
- Soy la novia de su hijo, y he venido a hablar con él, de algo muy urgente, solo dígale que vine si no quiere meterse en problemas-la chica me miro resoplando mientras tomaba el teléfono.
- “señor presidente, sé que me pidió que no lo molestara, pero hay una jovencita aquí que quiere verlo, em si es ella señor, esta bien, en un momento sube”
- Lo siento señorita, tome-me extendió un gafete de visitante- piso 14, la estarán esperando ahí.
- Gracias y perdón por la molestia.

Me puse el pase de visitante y espere a que el elevador llegara, cuando subí a él, vi que había muchas personas de saco y traje, demasiado elegantes para mi gusto, pensé en el futuro triste y vacío que le esperaba a Jae Hyung el dedicarse a algo que no le apasionaba ni gustaba.

Cuando llegue al último piso las puertas se abrieron, y entre olía a madera de pino y rosas el lugar, había una gran recepción de madera atendido por otra chica, ella se acercó a mí:

- ¿Señorita Mi Kyung?
- Si, soy yo.
- Haga el favor de pasar conmigo a la oficina de nuestro presidente.
- Esta bien.

La seguí y me abrió una gran puerta de cristal, cuando entre cerro la puerta y vi una gran librería, detrás de un escritorio el cuarto estaba decorado bastante extraño, sus colores eran bastantes serios, atrás de su escritorio en la esquina de la habitación había una bandera de corea, además de los numerosos papeles que llenaban el escritorio, el padre de Jae Hyung me hizo una señal para que me sentara en un sillón que estaba a la derecha de su escritorio justo en la pared.

Él estaba atendiendo una llamada, así que me senté mirando a mi alrededor la oficina, era muy elegante, imagine que solo personas que tenían suficiente dinero podían tener una oficina de este tamaño así que seguí observando había esculturas que parecían de metal del tamaño de el sillón en el que estaba sentada, unas eran de niños y otras de mujeres combinadas con mitologías, vi que de un lado de la pared había varias mini banderas enmarcadas en un largo cuadro.

- Soy el abogado de relaciones internacionales de Corea del Sur, supongo que eso explica este edificio y lo demás.
- Si algo, bueno supongo que ya sabrá por que estoy aquí.
- Si lo se, y en verdad la admiro señorita otras chicas se hubieran puesto a hacer rabietas y esperado que la solución les cayera del cielo.
- Vera, me gusta encontrar la solución a mis problemas por mi sola. Así que quiero que retire esa expulsión, quiero quedarme en esa preparatoria y estaré dispuesta a pelear por ello.
- Muy bien, llamare en este instante para hacer que la vuelvan a readmitir en la escuela, pero quiero que termine con mi hijo
- No lo haré, eso no lo acepto.
- Ya sé que el esta tomando cursos de fotografía a escondidas de mi, y estoy dispuesto a dejarlo con eso, incluso si el me lo pide estoy dispuesto a pagarle toda la universidad en la carrera que el elija, solo quiero que usted termine con él, vamos señorita, no creyó que iba a estar con él para siempre, ¿o si?
- No lo creía, pero me gusta tener control sobre las cosas que elijo.
- Vera, tengo entendido que sus padres no aceptan la relación de mi hijo con usted. Solo no lo haga mas complicado, si termina con mi hijo estoy seguro de que no habrá ningún problema con lo que venga después.
- Yo…-empezaba a dudar y eso me estaba dando miedo, al fin de cuentas ¿Quién era yo, para interferir con la vida familiar de alguien, si el sueño de Jae Hyung era ser feliz y si solo de esta manera podía lograr serlo con la aprobación de su padre entonces yo lo aceptaría por él.
- Bueno le daré tiempo de reflexionar, ¿le parece?
- No, nada de tiempo, en una semana termino con Jae Hyung, solo déjeme despedirme del él.-su padre dudo, pero al final me tendió la mano.
- Un trato en un trato señorita, espero que cumpla con lo prometido, esperare su respuesta en menos de una semana.-me tendió una tarjeta.
- Supongo que es su número.
- Si, si lo es, solo trate de contactarme cuando cumpla su parte del trato.
- Correcto, solo le digo que no hago esto por que me lo esté pidiendo, solo lo hago para ayudar a Jae hyung.
- Comprendo, ahora le pediré que se valla.
- Esta bien, hasta luego padre.-me miro con desprecio mientras yo salía de la habitación.

Fui caminando, hacia la escuela para hacer tiempo, estaba a 40 minutos caminando pero no me importo, sabia que si no terminaba con Jae Hyung ese día jamás lo haría, y estaba segura de lo que le tenia que decir.


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