Cargando contenido ...

On Air: AutoDJ

www.gkpop.com

Qué te gustaría saber?
Share this Story

El robador de besos

by

Music & Videos

CAPITULO 18: 

Después de que Ana tardara más de 30 minutos en el baño arreglando su cabello, salimos al centro de la ciudad, primero empezamos por ir a lo que mas nos distrajera aunque con Ana todo era distracción.

Fuimos las dos juntas a Myeongdong, y empezamos a ver todos los puestos pequeños, de ropa y de maquillaje, Ana iba comprando todas las pequeñas cosas que le parecían geniales, llegamos a una tienda de helados y compramos uno para hidratarnos, aunque la verdad no era lo mejor, entramos por fin a una de mis librerías favoritas, además de grande, y del mejor espacio para leer, me encantaba cuanta cantidad de libros tenia.

- Mira Mi Kyung este lo estuve buscando por todas partes, o y mira este también, aaaa no puedo creerlo tienen este en pasta dura.-mientras Ana observaba los libros, yo encontré uno que me llamo la atención y me puse a leerlo en una de las salas.

En las primeras 30 paginas me di cuenta que no había entendido muy bien lo que leía, chica con pelo azul, quimeras, rayos estaba perdida.

Deje el libro en una mesita y me puse a buscar a Ana, no la encontré en el primer piso, así que subí rápidamente al segundo piso.

Estaba delante de un gran estante, en el suelo, hojeando un libro de pasta dura.

- Hola Mi kyung ¿Dónde estabas?
- Por ahí leyendo algo, ¿Qué encontraste?
- Un libro que habla sobre unos chicos
- ¿y son guapos?
- No lo se, de echo no entiendo nada, el chico solo recuerda su nombre.
- ¿y cual es?
- Thomas, a por cierto, recomiéndame un libro, ¿Cuál es tu libro favorito?
- Cumbres borrascosas.
- Ese no lo tengo, ven acompáñame a buscarlo, y me llevare este bebe,-dijo abrazando al libro.
- Como quieras-le sonreí.
- Bueno en que área esta el libro que me dices.
- Sin duda en los clásicos.
- Uuuu, me muero por buscarlo, vallamos-alzo la mano, como si fuera superman mientras me agarraba del brazo y me jalaba.
- Que vergüenza, este es un espacio publico-le dije bajando la cara
- No te debe de importar absolutamente nada de lo que piensen los demás, como los chicos de la escuela, si tu quieres ser feliz que te de igual todo lo demás, de echo no te debe importar para nada las opiniones de nadie, si tu tienes un gran concepto de ti misma no dejes que los demás lo afecten.
- Que lindas palabras Ana. 
- No los tomes como palabras, de hecho desde hoy las empezaremos a poner en práctica.
- ¡ok!
- Ven, tenemos que hacer una actividad para quitarte esa timidez.

Bajamos corriendo las escaleras, tenia miedo de irme de boca en cualquier momento.

Llegamos a bajo y buscamos los libros rápido, Ana los pago y salimos corriendo del lugar, llegamos a un restaurante donde paramos a comer. Llego un chico muy atractivo a tomarnos la orden, Ana solo babeaba por él, mientras yo veía a la gente pasar por el ventanal del restaurante.

- Disculpa.-le dijo Ana a el mesero
- Si ¿Qué pasa?
- Mi amiga ha venido mucho tiempo aquí porque cree que eres muy guapo, pero como ya vez es demasiado timida, dime ¿crees que es bella?-el chico se quedo asombrado viéndome a mi y a Ana, pero mas a mi, se me acerco.
- Eres muy hermosa-tomo mi mano y me dio un beso en la mano.
- Gracias, -respondi tímidamente.
- Eso es todo lo que le dirás, ¿después de amarlo tanto en secreto?
- No se me ocurre que decir-le tenia que seguir el juego o no pararía esto-jamás pensé que me correspondería.-dije tímidamente.
- Bueno, ahora que ya lo sabes, podemos ordenar-me guiño un ojo.
- Emm claro-dijo el chico confundido.
- Creo que debes de perdonar a mi amiga, fue una cruel broma de su parte.
- Cuando quieras puedes jugar conmigo-y me guiño el ojo.
- Quiero un refresco de naranja y una hamburguesa por favor-dijo Ana, supongo que no había oído lo que me había dicho el chico.
- Claro, y ¿tu?
- Ammm, un refresco de manzana y otra hamburguesa.
- En un momento traigo la orden-el chico se fue, y yo me le quede viendo a Ana.
- ¿Qué?,-me pregunto.
- Se me insinuó.
- Tranquila, mientras no engañes a tu sexi novio todo esta bien.
- Ese no es el problema, yo no lo engañaría, el problema es que ya no podre venir a este restaurante y me gustaba mucho.
- No seas dramática, hay mas meseros-y miro a su alrededor.
- Si que eres extraña.
- De nada Mi Kyung

La comida llego y el chico me siguió dedicando miradas extrañas, lo que me sentía sentirme mas incomoda, casi devore la comida, porque ya quería salir de ese lugar. Ana solo se reía de las cosas que hacia. Al final pedimos la cuenta, y extrañamente también llego un número y un nombre, deje a Ana pagando su mitad de la cuenta mientras tomaba el aire frio de la ciudad. Ana salió muy sonriente del restaurante, y me dio el número del chico.

- No gracias, quédatelo tu-le dije a Ana rechazando el papel.
- No te lo regresare entendiste, un novio guapo es suficiente.
- Esta bien, has lo que quieras con él.
Seguimos caminando, y entramos a los centros comerciales, a caminar a Ana le encantaban las cosas que veía, se la pasaba de un lado a otro.
- Mira Mi kyung esa mochila se te vería divina, además te deberías peinar u ondular el cabello para ir a la escuela, de seguro ni siquiera sabes como hacerlo, ven entremos en esta tienda para comprar cosas, desde ahora serás mi conejillo de indias cada mañana, yo misma te preparare para la escuela.
- Pero…
- Nada de peros, tienes que hacerte respetar por todas las demás chicas, y la verdad no lo lograras si no te arreglas, tienes que demostrarles que tú eres mucho mejor para él.
- Enserio crees eso
- Claro que si, vamos entremos a la tienda, tenemos que comprar accesorios que combinen con el uniforme.

Entramos a la tienda, y compramos todo tipo de broches, diademas, ligas y hasta unas florecillas, además de espray, y todo tipo de cosas, estaba mas que impactada, todo eso no podía ir en mi cabeza, ¿o si?

Al final después de estar más que cansadas nos fuimos de regreso a la casa, casi nos quedamos sin conversación en el autobús de regreso a casa, pero era más que por el cansancio que nada, llegamos por fin a la esquina de nuestro vecindario y nos bajamos apoyándonos una en la otra y riendo de el cansancio.

Ana me enseño su casa desde lejos, estaba 3 casas delante de la mía, nos despedimos, Ana me prometió ir al otro día en la mañana para “arreglarme”, yo me despedí de ella, pero no me metí a la casa hasta que vi que ella lo hizo. Empecé a buscar en mi mochila las llaves de la casa, no quería gritarle a mi hermana. 

Oí el ruido de un auto, así que voltee instintivamente a ver, era una camioneta negra, de esas que usaban los artistas, un señor bajo de la parte de atrás de la camioneta, era alto, y muy guapo a pesar de su edad, venia vestido de traje y tenia un gran porte. 
Se acercó a mí, tal vez buscaba a mis padres o algo así, se paro junto a mí y me examino de arriba abajo.

- Hola, ¿señorita Mi Kyung?
- Si, soy yo-conteste nerviosa- ¿Qué pasa?
- Quería que hablara un momento conmigo, soy el padre de Jae Hyung.


19 de 35
Comentarios